Es muy común entre los niños de Cúcuta acostumbrarse a los populares raspados, a las solteritas, al ponche y pasteles que se comercializan sobre todo a la salida de los colegios, las jaleas de mano de res, al algodón de azúcar, al dulce de toronja que comprábamos en la calle novena entre avenidas cero y primera, los vikingos, barquillas y helados de palito, los chicharrones con arepa que vendían en El Gato Negro en la esquina de la calle 10 con avenida 11.
Pero los platos fuertes tradicionales de la región y que aún subsisten son: el Cabrito, el tradicional Mute, el Caldo de Vena, El Sancocho, las Hayacas, Las Rampuchadas (crema de pescado), el Caldo de panches (pescado de la zona tan conocido como cuchas) y los Panches fritos, los Cortados de Leche de Cabra, los dulces llamados Arrastrados, los Bollitos de corazón de fríjol y el tan conocido de esas épocas Pichón (sagre cocinada) que era sangre de res.